martes, 22 de enero de 2019




“El fin justifica los medios”, una frase de Maquiavelo, de donde surge también la expresión “maquiavélico”.
Si el fin es bueno, los medios no pueden ser sino buenos. Pues el mismo fin demanda esto.
Esto hace que esta frase sea veraz en cuanto cosas como el amor. El amor es el fin, y cualquier cosa que contribuya a su realización, mantenimiento, expresión, etc. será justificable. Si el fin (el amor) se cumple, los medios quedan justificados como lícitos, pues el fin (el amor) se cumplió.
Si el fin es egoísta, el egoísmo viene a ser la ley que justifica los medios. El hecho de estar satisfaciendo desde una necesidad hasta un capricho egoísta hace que el egoísta considere sus medios “justos”, pues lograrán satisfacer el fin.

Para personas que nos movemos según la ley del amor, el egoísmo es algo ilícito, pues daña el amor.
La frase maquiavélica viene a tener valor y veracidad para nosotros (que nos movemos en la ley del amor) únicamente en el caso de fines positivos que respetan o cumplen la ley del amor: la paz, la justicia, el bienestar, la salud, etc.


El dinero no es un mal en sí mismo, y según aquello para lo cual se use puede estar dentro o fuera del amor.
Ver el dinero como un fin sería como una lucha estéril, mientras que verlo como un medio para alcanzar o mantener la felicidad: la comodidad, la satisfacción, el bienestar, etc. sería algo inteligente, correcto y deseable.

No es el dinero lo que tiene verdadero valor, sino lo que hacemos con él.
Cuando el dinero se vuelve el fin la frase maquiavélica cobra valor terrorífico, pues el ser humano pierde de vista el enfoque correcto de la vida y está dispuesto a mentir, engañar, dañar, destruir, robar y hasta asesinar por conseguir el fin: el dinero.
Si el dinero permanece como un medio para lograr lo que ya mencionamos, vamos a mantener un margen de conciencia a su alrededor. ¿Por qué no pedir en lugar de robar? ¿Por qué no trabajar en lugar de poner en riesgo la libertad y hasta la vida? ¿Por qué no hacer las cosas rectamente para obtener, además de cosas materiales y placenteras, la satisfacción de sentir el bienestar que sólo la dignidad otorga?
¿Por qué no hacer amigos y aumentar el círculo de amistades en lugar de perderlas debido a la infidelidad por hacerse de unos centavos más?

El dinero puede ir llenando un saco, mientras otro saco, el de los valores, se degrada hasta perderse por completo entre la corrupción causada por la ambición ciega. 

Es maravilloso cómo un cheque puede poner tantas sonrisas en tantos rostros; tantos regalos debajo de un árbol de Navidad; tantos platos de comida sobre la mesa; tantos suéteres en los cuerpos con frío; tantas medicinas en un hospital; … en fin, ¡puede hacerse tanto bien con él! ¡Es un magnífico medio para otorgar felicidad y hacerles el bien a tantos a nuestro alrededor y también a nosotros mismos! … Con él adquirimos ese lindo bolso, ese para de zapatos que cautivó nuestra vista al pasar frente a la vitrina de la tienda, esa botella de vino fino, ese exquisito queso importado, ese moderno equipo de sonido y hasta ese carro último modelo! ¡Esa computadora y ese local para iniciar un prometedor negocio! ¡Podemos invitar a la familia o a los amigos a ese nuevo restaurante o al club para celebrar nuestro cumpleaños o nuestro aniversario! ¡Pagarnos ese viaje que por tanto tiempo hemos estado planeando!
No terminaríamos nunca de enlistar todas las cosas maravillosas que podemos hacer con él.
No lo convirtamos en una razón para llorar. ¿Por qué ha de ser el dinero la razón de nuestras envidias, divisiones y odios?


¡Mantengamos viva la llama del amor!
¡Seamos inteligentes y utilicemos todos los medios para hacernos del dinero y ponerlo al servicio del amor!

El dinero puede acercarnos y contribuir a crear fuertes lazos de amistad. El dinero puede convertirse en un elemento unificador, si tan sólo dirigimos nuestros pensamientos en esa dirección. El dinero puede ayudar a hacer la paz en lugar de la guerra.

¿Cuántos niños y/o esposas están esperando que aparezcás por la puerta con esa sonrisa en los ojos y las manos escondidas detrás de la espalda porque les tenés una sorpresa? … ¡Un delicioso pastel, un nuevo libro para pintar, un deseado traje para el béis o el ballette, un delicado perfume o un hermoso ramo de rosas!
Estas cosas no sólo les otorgarán un momento de placer, sino irán llenando un cofre de tesoros que todos llevamos dentro. Este irá enriqueciendo nuestra vida, y de él nadie puede tomar nada, sino sólo lo que nosotros mismos podamos darles para agregar al suyo propio: una buena idea, un buen recuerdo o un buen sentimiento.
De allí podremos tomar siempre, para cobrar ánimo en momentos difíciles, para retomar fuerzas en circunstancias tristes y para acrecentar nuestra felicidad cada vez que podamos ver atrás y hacer el recuento de todas las cosas buenas que la vida nos ha otorgado.


No veamos más el dinero como un fin,
sino sólo como un medio:
¡Un medio maravilloso para vivir una vida maravillosa!


"Vivimos con lo que obtenemos,
pero nuestra vida depende de lo que damos."
                                                                                 Seasons of the Heart


Recomendaciones: 
Películas:

"Podría pasarte a ti"  (Nicholas Cage);
"Los Codiciosos" (Michael J. Fox; Kirk Douglas);
"Amor a segunda Vista"  (Bullock & Grant);
"La Princesa y el Sapo"  Walt Disney;  Serie de T.V.
"Valle de Pasiones"  (Lee Majors);
"Diamante de Sangre"  (Leonardo DiCaprio)  -  omitir escenas muy violentas -
"El Regreso del todopoderoso"  (Steve Carell)

Canciones: 
"No tengo dinero"; "Caray cuando te tuve"  Juan Gabriel
"Dig a little deeper"  (W.D. La princesa y el sapo)
"Por unas monedas" (Pepe Aguilar)